OFF TOPIC. NACIMIENTO DE MANOLITO GAFITAS

Aprovechando las vacaciones de Navidad y con vuestro permiso voy a desviarme temporalmente de la línea habitual de este blog en el que intento, por lo general, explicar cuestiones que sé que os interesan como usuarios de gafas y/o lentillas. Y lo sé porque en la óptica cuando un cliente se empieza a sentir cómodo suelen lanzarse a preguntar este tipo de cosas que tienen respuesta sencilla en la mayoría de los casos. Lo que hago en el blog semanalmente es elevar a público mis respuestas habituales, ni más ni menos.

Sin embargo hoy me he animado a contar algo más sobre nosotros porque siendo sincero también son preguntas más que habituales en la Manolito Gafitas, seguramente por lo particular del nombre y por la estética de nuestro local. Así que sin más preámbulos y no sin cierto pudor, me lanzo a detallar nuestra historia.

Óptica Manolito Gafitas tiene dos creadores: Marina Jara, (diseñadora) y Manuel Rusillo (óptico optometrista y autor de este blog). Por mi cabeza siempre había rondado la ilusión de abrir mi propia óptica y durante todo mi recorrido profesional siempre he priorizado el aprendizaje que el sueldo. Eso me llevó a cambiar de trabajo muchas veces, un periplo que me llevó a prestar servicios en Alain Afflelou, Multiópticas, Opticalia y diversas ópticas independientes. También me lancé a probar mi faceta más comercial aceptando representar a una cooperativa de óptica llamada Cione, en el área de lentes. Durante dos años viajé por toda la zona norte de España enseñando mi catálogo y aprendiendo la forma de trabajar de los ópticos y empresarios del sector.

Cuando uno decide hacerse autónomo, comprometer sus ahorros y endeudarse para montar su propio proyecto es inevitable sentir incertidumbre y miedo al fracaso. Y me di cuenta de que eso no iba a desaparecer por mucha experiencia que pudiera acumular y así el proyecto de mi óptica dejó de ser una ilusión y se convirtió en un objetivo. Inicié entonces la búsqueda de local, tarea tan compleja que decido pedir ayuda a la que entonces era una amiga que afortunadamente es diseñadora de profesión. Marina, que así se llama, acabó enganchándose el proyecto y al proyectante, tanto que actualmente es mi socia y mi mujer.

Sumar a Marina al proyecto lo mejoraba un dos mil por ciento pero supuso volver a repensarlo todo, cosa que hicimos en las playas de “El Medano”, Tenerife, y allí nacieron las siguientes líneas maestras:

  • La estética de la óptica: Elegante y acogedora, predominando los materiales nobles como la madera y el hierro.
  • Ubicación. Esto fue lo más sencillo, el horario comercial te obliga a vivir muy cerca del local si quieres tener calidad de vida. Así que lo que teníamos que decidir en realidad es el barrio en el que queríamos vivir y optamos por Chamberí.
  • El producto. Vimos muestrarios y elegimos GAFAS, no marcas. Si el muestrario que nos presentaban era bueno lo comprábamos independientemente de la marca que rezaba en la varilla.
  • Crear la marca desde cero, sin recurrir a franquicias ya establecidas.
  • Precios estables. Sin recurrir a precios “gancho” ni ofertas estacionales.
  • El nombre. Apostamos por Manolito Gafitas y creo que merece una explicación más detallada

Queríamos diferenciarnos de la típica óptica de barrio que lleva el nombre de la calle en la que se ubica o el nombre del óptico que la regenta. Tampoco nos gustaban mucho las palabras creadas con variaciones de palabras como óptica( Opticalia), visión (+ visión) o similares juegos de palabras. Queríamos algo divertido, difícil de ignorar y con acento español. Yo ya había llegado a coquetear con la idea de rescatar el personaje de Elvira Lindo( Manolito Gafotas) , pero cambiando el sentido peyorativo de “gafotas” por uno más amable “gafitas”, desestigmatizando así el uso de las gafas. Y como yo me llamo Manuel, pues todo parecía cuadrar.

Aunque la idea me encantaba, la tenía medio descartada porque temía que la gente no se iba a fiar de confiar sus ojos a alguien que se hacía llamar Manolito Gafitas o que dieran por sentado que somos una óptica dirigida a niños exclusivamente.. Ambas cosas eran potencialmente ruinosas. Afortunadamente Marina rescató la idea y se comprometió a compensar lo naif del nombre con una estética totalmente “tranquilizadora”, cosa que entendí al instante cuando vi el logo diseñado por ella.

El resto de la historia es igual a la de cualquier pareja de emprendedores, crear la empresa, pegarse con los bancos, buscar local, reformarlo, hacer cuentas. muchas cuentas y tomar infinidad de decisiones. El caso es que por fin en Octubre de 2016 logramos abrir las puertas de nuestra propia óptica, Manolito Gafitas, a escasos metros de la plaza de Olavide.

LENTILLAS BLANDAS PARA FRENAR LA MIOPÍA . ¿FUNCIONAN?

Es habitual pensar que las lentes de contacto y las gafas tienen como finalidad frenar o al menos limitar el crecimiento de la miopía o cualquier otro tipo de defecto de visión. Lamentablemente no es cierto, no podemos considerar la corrección óptica una terapia o tratamiento para el control de la miopía. Son más bien herramientas que nos sirven para ver bien mientras las llevamos pero poco pueden hacer por la evolución de la graduación.

Esta confusión seguramente es alimentada por el empeño de los oftalmólogos en ponerle gafas a los niños que las necesitan lo antes posible,, por mucho que sea un incordio para niños y padres. Los padres suelen interpretar que este empeño de los oftalmólogos persigue frenar el aumento de la graudación, es decir que el niño no vaya necesitando cada vez más dioptrías. Lo cierto es que a los profesionales no nos preocupa tanto la cantidad de dioptrías como la capacidad que tiene un ojo de desarrollarse correctamente si no le ayudamos a enfocar correctamente desde bien pequeños.

La prioridad con los niños es que no desarrollen ojo vago y que su desempeño académico no se vea limitado.

El tema del ojo vago será explicado en otros post porque no se suele entender bien y es muy importante que los padres sepan por qué hay que evitarlo a toda costa. Hoy lo que toca es entender que existen lentes de contacto que sí pueden tener un efecto inhibidor de la miopía. Y más concretamente hablaremos de las fabricadas con materiales modernos, con alto contenido en agua, los mismos que se emplean para las lentes de contacto “normales”, es decir las que sólo tienen efecto mientras las portamos.

En el material hidrofílico, es decir blando, es donde reside la novedad. Porque lentes RPG (duras) para el control de miopia llevamos usando muchos años. Dentro de una disciplina muy específica que llamamos Ortoqueratología. Normalmente se prescriben las lentes de contacto semirígidas para uso nocturno y se logra, no sólo poder ver correctamente al día siguiente sin necesidad de gafas, sino también una cierta ralentización de la miopía a medio plazo. Y sin entrar en detalles, podemos decir que funcionan por acción mecánica sobre el ojo, de ahí que tengan que ser duras.

Las lentillas de las que hablamos hoy funcionan de manera completamente distinta, no por acción mecánica sino mediante un estímulo óptico, me explico; el usuario debe llevar las lentillas por el día y éstas serán iguales en cuanto a uso, confort y métodos de limpieza, a cualquier otra lente blanda de uso común. Sin embargo el enfoque no será idéntido porque estas lentes introducen un concepto llamado “desenfoque periférico” que intentaremos explicar sin ponernos muy técnicos.

La idea es que la lentillas permite que el ojo miope cree imágenes nítidas donde debe hacerlo, en la retina, hasta ahí igual que cualquier lentillas. Pero en este caso el enfque en retina se limitará a la zona central, las imágenes periféricas estarán ligeramente desenfocadas. De esta manera le damos al ojo miope un estimulo de búsqueda de enfoque, cosa que sólo puede conseguir contrayéndose o al menos evitando alargarse. Y un ojo que no se alarga es un ojo que no se miopiza.

Esto en cuanto al funcionamiento, pero lo que realmente querrás saber es si funcionan. Tenemos que ser muy cautos porque llevamos relativamente poco tiempo adaptándolas y hay poca base científica a la que agarrarse, algo normal teniendo en cuenta la dificultad que implica hacer grupos de control de niños durante varios años y mantener otros fuera de la ecuación otros factores que pueden influir. Por ejemplo hace poco vimos un estudio que sugiere que los niños que pasan más tiempo jugando al aire libre son menos propensos a desarrollar miopía. Estando así las cosas no podemos esperar aque la ciencia nos disipe todas las dudas para actuar.

Si sois padres debeis actuar ahora, no el año que viene así que os doy mi opinión como profesional. Si por la edad de aparición de la miopía y/o antecedentes familiares podemos suponer que la graduación se va a incrementar en los próximos años, ni consejo es pasar a la acción con las lentillas en el momento en que el menor sea lo bastante responsable como para no hacer temeridades con las lentillas, aunque tengais que poerselas y quitárselas vosotros, los padres.

Por supuesto tendréis que llevar un seguimiento adecuado con el óptico y el oftalmólogo para valorar la evolución de la graduación y el estado general de los ojos. Esto último no es porque sean niños sino porque todos los usuarios de lentillas tienen un riesgo mayor de sufrir conjuntivitis, queratitis, ojo seco, etc. Algunas de las lentes de esta clase que conozco y he adaptado son: «Mylo», lente mensual fabricada por MarkEnnovy y «Mysight», lente diaria fabricada por Cooper-vision.

Gafas de marca ¿Merecen la pena?

Este post va a estar guiado no sólo por mi opinión a cerca de el concepto «de marca» sino también por mi experiencia centrada específicamente en el trabajo con todo tipo de gafas, de todos los precios, con y sin marca. Pero antes de entrar en lo particular voy a explicar qué entiendo yo por “marca”, qué ventajas nos ofrecen y qué peligros encierran.

Una marca es un atajo que nos facilita la vida.

Es así porque nos facilita la decisión de compra. Los enemigos de las marcas no entienden por qué hay personas que compran unas zapatillas «de marca» por 90€ cuando se pueden encontrar unas muy parecidas por 20€ en una tienda Low Cost o en el mercadillo más cercano. Es algo que choca frontalmente con su concepción de consumo inteligente. Debo reconocer que yo pensaba más o menos así hace años. Pero en algún momento alcancé a comprender el verdadero valor de las marcas.

En un mundo en el que tienes que tomar miles de decisiones a lo largo del día y en el que dispones del tiempo justo para cumplir con todas tus obligaciones profesionales y familiares, se hace imprescindible simplificar ciertos procesos para, con algo de suerte, encontrar momentos en el día para descansar o dedicarlos a lo que realmente nos gusta.

Practicidad: El dilema del regalo exprés

Imaginemos por ejemplo que dos personas tienen que hacer un regalo con poco tiempo (que no es lo ideal pero a veces pasa) y deciden apostar por unas gafas de sol. Nuestro sujeto “A” será el marquista y el “B” el no marquista.

« tiene en la cabeza que con unas «RayBan» puede que no sea muy original pero al menos quedará bien porque es un «buen» regalo . Así que no se complica, tarda 10 minutos en llegar a su óptica franquiciada más cercana, 5 minutos en elegir un modelo clásico de un color negro o habana y 30 min en llegar al cumpleaños con su regalo empaquetado. El regalo gustará o no pero él saldrá airoso de la situación.

«tiene el mismo regalo que hacer que «A» pero es consciente de la cantidad de tiendas, franquicias y ópticas independientes que están dispuestas a ofrecer el mismo servicio que él demanda. Así que se dispone a optimizar su compra: reseñas de Google, anuncios en redes sociales, valoraciones de influencers, publicidad en el buzón recibidas últimamente y breve encuesta entre los amigos más fiables. Ha tardado una hora en tomar la decisión sobre a dónde ir y aún le queda elegir el modelo de gafa, que seguro que en el establecimiento que elija querrán aconsejarle en función de la fisionomía del regalado, gustos, presupuesto… Para ese momento quizá llegue tarde al cumpleaños. Eso sí, está mucho más seguro de que ha tomado la mejor decisión. Será original, sorprenderá y gustará mucho (o no) el regalo al cumpleañero.

Pertenencia al grupo.

Es cierto que hay una satisfacción adicional que tiene que ver con el placer que produce el sentirse parte de un grupo con características afines. La marca que logra aglutinar mucha gente en torno a un concepto y hacer crecer la comunidad ya ha ganado y podrá vender casi cualquier cosa siempre que siga liderando esa comunidad. Si el cumpleañero del sujeto «A» además es marquista también, regalar una gafa RayBan será un éxito, independientemente de que el modelo elegido sea el que mejor le quede. Y si lleva una pulsera a juego también le encantará.

Las marcas haciendo gafas.

Las gafas tienen dos particularidades que las hacen especialmente atractivas para las marcas:

  • La dificultad que implica valorar su calidad para los no expertos.
  • La infinidad de estilos y modas que existen.

El proceso de selección de tus gafas siempre es complejo pero las marcas están dispuestas a simplificarnoslo. Eso sí, si quieres una gafa con ese aire «de marca» ¡hay que pagar el estatus! Hoy en día prácticamente todas las marcas de cualquier cosa tienen su sección de gafas y gafas de sol, incluso las que menos sospecharías: Agatha Ruiz de la Prada, Ferrari, Frozen, Mr Wonderfull, etc.

Y uno podría pensar que cada una de estas marcas tienen un equipo de diseño y una fábrica propia pero no es así. En realidad las marcas están en manos de grandes distribuidoras que pagan un elevado Royalty a las marcas para poder estampar su nombre en la varilla, y se comprometen a representar lo mejor que puedan el espíritu de la marca en la medida de sus posibilidades. En cuanto a las fábricas tampoco suelen ser propias, la producción viene normalmente de algún país de Asia, donde comparten espacio con otras gafas sin marca. Dicho esto, podemos concluir que en óptica “marca” no es garantía de calidad ni de diseño exclusivo.

Por supuesto hay excepciones, hay marcas que sólo se dedican a crear gafas, diseñadas y producidas por ellos que controlan el proceso de principio a fin. Como ejemplo tenemos Moscot, Mykita o Nina Mur. Que no te extrañe si no las conoces. Por cada una de éstas que ves en un escaparate de óptica, verás 10 de las otras.

En conclusión: si comprar unas gafas de la marca en la que confías te hace sentir bien, adelante. Si tienes tiempo y ganas de ponerte a buscar tu gafa ideal entre el océano de ópticas también está bien pero permitidme que en esta ocasión ponga en valor el trabajo de los profesionales de óptica, que también pueden servir de guía y eliminar incertidumbres más allá del nombre que aparezca plasmado en la varilla. Al fin y al cabo, si las gafas se doblan o se parten: Who you wanna call?? Ghostbusters!!!!

¿ES CIERTO QUE LOS MIOPES NO TIENEN VISTA CANSADA?

Si eres miope y vas cumpliendo añitos seguramente te interesará saber si este rumor es cierto o no. En mi óptica es una de las preguntas más comunes, supongo que es un pensamiento muy arraigado en la sabiduría popular. La respuesta corta es: no, no es cierto. Pero algo de verdad hay, seguramente por eso el rumor sobrevive. Vamos con la respuesta larga, pues.

Un ojo sin defectos refractivos en estado de reposo está enfocando objetos lejanos. Nosotros solemos decir que está enfocado a infinito aunque es obvio que no alcanzamos a ver tan lejos. Para poder ver con nitidez objetos más cercanos contamos con un mecanismo llamado “acomodación” que tenemos que poner a funcionar. Hasta el momento de la aparición de la presbicia este mecanismo funciona perfectamente.

En cambio, un ojo miope, en estado de relajación está enfocado a distancia próxima, a algunos metros o incluso a centímetros de distancia, dependiendo de cuan miope sea. Cuanto más miope, más cercano estará su punto de enfoque “natural”. Al igual que el ojo “normal” el miope también puede poner a funcionar la acomodación y enfocar objetos aún más cercanos de ese punto natural. Por desgracia la acomodación sólo funciona en esa dirección, haciendo imposible que el miope pueda enfocar objetos situados más allá de ese punto de enfoque natural sin ayuda de medios ópticos.

El ojo NO miope, cuando pierde la capacidad de acomodar (cosa que ocurre con la edad) pierde esa capacidad de traerse el enfoque a distancias próximas y acaba necesitando, para esa tarea, lo que solemos llamar gafas «de cerca». Pero en principio sigue viendo bien de lejos. Al ojo miope le ocurre exactamente lo mismo, pierde la acomodación y con ella la capacidad de enfocar objetos aún más cercanos que su punto de enfoque natural. Claro que si ese punto está y siempre ha estado entre 30cm y 50 cm seguirá pudiendo leer, ver el móvil, etc.

Por lo tanto, el miope sí padece presbicia o vista cansada pero no por ello pierde el superpoder de ver bien de cerca a cualquier edad siempre que dicha miopía esté en torno a las 2 o 3 dioptrías. Eso, si estamos hablando de un miope no corregido porque si esa misma persona lleva lentillas o gafas con la corrección de lejos, su punto de enfoque «normal» vuelve a estar lejos, como el de un ojo normal. Así que con las gafas o lentillas puestas tendrá las mismas dificultades para ver de cerca que el no miope, demostrando así que no es inmune a la vista cansada, aunque lo parezca.

Cuándo empezar a usar progresivos

Ésta es la pregunta a la que se enfrentan la mayor parte de los usuarios de gafas y lentes de contacto en un momento u otro de la vida. Lo cierto es que el rango de edad en la que empezamos a plantear esta posibilidad es bastante predecible, entre los 40 y los 50 años, y a continuación veremos por qué.

El proceso viene a ser algo así; entre la niñez y la adolescencia el óptico o el oftalmólogo decide que debes llevar gafas correctoras y detalla la graduación que debes usar para que tu visión sea óptima. Y así es, después de un breve periodo de adaptación a ver el mundo a través de unos cristales, logras enfocar cualquier objeto independientemente de si está lejos, cerca o a media distancia. A excepción, obviamente, de objetos demasiado pequeños para ser percibidos por el ojo humano aún en condiciones óptimas. Resumiendo, una graduación, unas gafas y ya.

Pero el tiempo pasa y llega lo que los profesionales conocemos con el nombre de presbicia y tú probablemente conocerás con el nombre de vista cansada, Términos muy poco acertados ambos, el primero porque suena fatal y el segundo porque da lugar a equívoco, tema que será objeto de otro post próximamente. Es en este momento cuando la graduación de lejos y la de cerca empiezan a separarse progresivamente resultando que la graduación de siempre aún te funciona para ver objetos lejanos pero empieza a flojear en distancias más cortas. El motivo es la pérdida de poder de acomodación de nuestros ojos, mecanismo que no explicaré para no alargarme innecesariamente. Y así, de manera inesperada lo que antes podías llamar “mis gafas” se transforma en ”mis gafas de lejos”.

Este indeseable proceso ocurre en la inmensa mayoría de los casos entre los 40 y los 50 años y se agrava en la siguiente década obligándonos a aumentar la graduación de cerca cada dos o tres años, hasta que al fin se estabiliza resultando una diferencia de unas 2,5 dioptrías entre la graduación de lejos y la de cerca. Diferencia que previsiblemente se mantendrá de manera indefinida. Podemos representar la graduación de lejos y la de cerca con dos líneas rectas que avanzan en un eje horizontal que representa nuestra edad y transcurre así:

  • De 0 a 40 las líneas están fusionadas y pueden mantenerse, subir o bajar pero siempre lo harán juntas.
  • De 40 a 60 las líneas divergen, se separan cada vez más hasta seguir su propio camino.
  • De 60 en adelante caminan paralelas pero no juntas, siempre separadas por esas 2,5 dioptrías.

Todo esto sin tener en cuenta eventos posibles como la aparición de una catarata o patologías similares que puedan alterar esta evolución normal.

Por supuesto que te puedes plantear tener dos gafas, una con la graduación de lejos y otra con la de cerca, y no tiene nada de malo salvo que te puedes volver loco cambiando de gafas una infinidad de veces al día. Aunque la fama de los progresivos no es intachable, seguramente te vas a plantear probarlo en algún momento y es lo que yo suelo recomendar como norma general.

Ahora sí, dicho todo esto, estamos en posición de contestar la pregunta que da título al post. Lo más importante es entender que las gafas en este punto de la vida son una herramienta para ver bien, no una terapia ni un tratamiento encaminado a frenar el progreso de la graduación.

  • No adelantarse: Las gafas progresivas sirven para resolver un problema, que es la imposibilidad de enfocar objetos cercanos con nuestras gafas de toda la vida. Mi consejo es esperar al momento en el que ese problema se hace patente. Una cosa es notar que nos cuesta leer letras pequeñas en ciertos momentos, especialmente en condiciones de iluminación deficiente y otra que esta dificultad sea limitante para nuestras tareas diarias. Tener que abandonar la lectura antes de lo que desearías por la dificultad de leer me parece un problema. Tener que buscar una luz extra de manera puntual para leer un prospecto desde mi punto de vista,  no lo es.
  • No retrasarse: No dejes que la presbicia modifique tus hábitos de lectura o se convierta en un handicap en tu trabajo o en tu tiempo de ocio. Ataja el problema y a otra cosa. Además tendrás una ventaja en la adaptación. Cuanto antes te decidas a usar los progresivos menor será la diferencia de dioptrías entre la zona de lejos de la lente y la de cerca. Eso significa que la lente resultante será menos “progresiva” que si esperas un par de años más. Y cuanto menos progresiva es la lente, más se parece a las lentes monofocales que has usado toda la vida y por tanto, tanto más fácil será la famosa adaptación.

Y creo que eso es todo lo que te puedo ayudar desde este blog, tal vez esperabas una edad o una cantidad de dioptrías que se puede establecer para empezar a usar lentes progresivas. Ya ves que no es tan sencillo porque cada persona es distinta y sus necesidades también lo son. Si quieres hablarme de tu caso particular te animo a escribir en comentarios.

¿Cómo funcionan las gafas fotocromáticas?

Antes de explicar cómo funcionan este tipo de gafas, mejor dicho este tipo de lentes puesto que la montura no participa en la función fotocoromática, será conveniente explicar brevemente de qué estamos hablando. Las lentes fotocormáticas son aquellas sensibles a la radiación UV del sol. Es decir, cuando se expone estas lentes a la luz solar se activan, oscureciéndose paulatinamente hasta convertirse en algo similar a unas lentes de sol. Y por supuesto al entrar en casa o cualquier otro sitio cerrado se produce el proceso contrario, se aclaran hasta llegar a convertirse en lentes de vista normales.

El invento no es en absoluto nuevo pero ciertamente son muy desconocidas por la gente en general, incluso entre los usuarios habituales de gafas. Y si nos centramos en el porcentaje de personas que sí saben de su existencia, veremos que el concepto que tienen de ellas no es muy bueno. Suelen recordarles las gafas de sus abuelos, gafas grandes, cuadradas de lentes gruesos y con un tono amarillento nada atractivo. La tecnología actual ha dejado atrás todo esto pero el recuerdo perdurará algunos años más y aún resulta decisivo a la hora de plantearse la compra de este producto.

Las lentes que se fabrican hoy son completamente transparentes cuando no se exponen a la luz solar, es decir cuando se encuentran en una estancia interior. Además se puede elegir el color de activación entre los tres colores básicos de lente solar: Gris azulado,verde y marrón. Éstas son las buenas noticias pero no todas lo son, a continuación paso a listar las ventajas y desventajas de estas lentes:

Ventajas:

  • Puedes salir de casa con una sola gafa sabiendo que si sale el sol se transformará automáticamente en tus gafas de sol y si se nuble volverá a aclararse. No tendrás que andar cambiando tus gafas de sol por las de vista constantemente.
  • Tiene pasos intermedios, si el día es moderadamente soleado, tus lentes se oscurecerán también con moderación mientras que tus gafas de sol no se modulan, es protección total o ninguna protección.

Inconvenientes:

  • La estética de las gafas. Los pasos de color intermedio dan un aspecto un poco extraño, a mí no me parece feo pero entiendo que no a todo el mundo le resulta estéticamente aceptable.
  • La activación en el coche es limitada. El parabrisas del coche filtra un buen porcentaje de radiación ultravioleta lo que impide que las lentes reciban la dosis necesaria para activarse del todo, se quedan a medio camino.
  • El tiempo de activación/desactivación. Éste varía en los diferentes fabricantes pero en ningún caso es inmediato. Notarás que si estás en la calle en un día soleado en el momento de entrar en casa estarás un tiempo viendo oscuro, el tiempo que necesitan las lentes para desactivarse. Lo mismo cuando vuelvas a salir, el sol tendrá unos segundos para castigar tus ojos hasta que las lentes vuelvan a su estado activado.

Concluyendo, las ventajas y los inconvenientes tienen un peso similar, lo que nos hace pensar que no es un producto adecuado para todo el mundo. Hay que valorar cada caso por separado. También hay que tener en cuenta el coste, como ya habréis supuesto, estas lentes son más caras que las normales de vista o de sol. Más adelante haré una comparativa entre los tratamientos fotocromáticos de los principales fabricantes y las lentes Low cost disponibles en esta gama.

Las 5 gafas de metal del momento.

Hace algunos meses anuncié en este blog que el “Gafapastismo” estaba herido de muerte. No es que sea visionario, simplemente veo las colecciones antes de que salgan a la venta y no había duda de que el giro hacia la gafa más ligera visualmente estaba por llegar. Como consecuencia inevitable hoy vemos el resurgimiento imparable de las gafas de metal. Pero antes de abrazar esta nueva tendencia conviene plantearse un par de cosas:

  • Tu graduación. Las gafas metálicas tienen un aro mucho más fino que las de pasta, ya nos habíamos acostumbrado a que el espesor de las lentes quedara total o casi totalmente oculta en el aro y no se viera por ningún lado. Si tienes una graduación potente ten en cuenta que posiblemente se va a notar más. Pide consejo a tu óptico.
  • El peso. Las gafas de metal se sujetan en tu nariz gracias a dos almohadillas que llamamos plaquetas, aprovecho para aclarar que hay que cambiarlas cada cierto tiempo porque si no se ponen de un verde mohoso muy desagradable. Pero lo que quería decir es que todo el peso de la gafa se concentra en esos dos puntos, si tienes la piel sensible es posible que te deje marca.

Si ninguno de estos dos puntos te ha quitado la idea de unirte a la ola, sigue leyendo porque te va a interesar. Que vuelva el metal no significa que se hayan vuelto a poner de moda las gafas que abandonaste el cajón hace 8 años, para nada. A continuación te cuento los 5 modelos que están arrasando:

  • Aviator: Sí, ya sé que tu padre tenía una igual con lentes verdes de sol y que de primeras te genera dudas. Mi consejo es que te las pruebes con lentes transparentes antes de descartarlas. Yo creo que no favorecen mucho pero tienen un punto y hay toda una legión de influencers enganchados a esta tendencia.
  • Redondas: Venimos de las gafas redondas de pasta y nos pasamos a las redondas de metal. Con éstas hay que llevar cuidado. La posición del puente es clave, fíjate en la distancia que hay entre éste y la parte superior del aro de las lentes., cuanto más cerca estén la gafa es más para todos los públicos. Sin embargo si el puente está mas o menos a medio camino entre el aro superior y el inferior, estamos ante una gafa más friki de las que nos recuerdan a Lenon o Potter.
  • Doble puente: Como su propio nombre indica, estas gafas se caracterizan porque el puente se compone de dos piezas metálicas separadas. Las hay de muchas formas distintas. Le dan un punto moderno y queda bien si necesitas generan peso visual en la parte alta de la cara para compensar un protagonismo excesivo en la parte inferior de tu rostro, por ejemplo si eres barbudo te irán de lujo.
  • Falso doble puente:Aquí estamos ya en el doble salto mortal con tirabuzón carpado. Este modelo es uno de mis favoritos, es como coger unas gafas de doble puente y quitarle el puente situado más abajo de manera que queda sólo una unión pero está colocada en la parte más elevada del aro de las lentes. No recomendadas para personas con cejas muy marcadas o voluminosas, no queremos parecer unicejos, no?.
  • Hexagonales: Reconozco que éstas me han sorprendido, algunas son hexágonos perfectos pero la mayoría tiene los vértices perfectamente marcados en la parte superior y mucho más disimulados en la inferior. Puestas no quedan tan raras como puede parecer.

Esto ha sido todo, prometo seguir buscando tendencias y compartiéndolas con vosotros.

Nos vemos!

Gafas graduadas con suplemento magnético

¿Que no sabéis a qué me refiero? Os lo cuento… Hace un año y medio conocimos un producto nuevo en el mundo de la óptica, o mejor dicho, una versión perfeccionada de un producto clásico, las gafas de vista con suplemento de sol. Los profesionales lo conocemos desde hace un par de años y ahora ha llegado a conocimiento del gran público gracias a un señor francés que ha abierto unos cuanto cientos de ópticas en nuestra patria.

¿Ya te va sonando? Sí, son las que lleva Sharon Stone en la publicidad de la tele, que le valen para el día, la noche, un evento glamuroso, una cena informal, etc… Por una vez y sin que sirva de precedente, la publicidad no exagera, las gafas son así de versátiles y pasan de gafas de vista a gafas de sol graduadas con un sencillo click.

Ni rastro de aquel intrincado mecanismo a modo de pinza que llevaban las gafas del abuelo y que le permitían levantar las lentes de sol, quedando éstas en posición horizontal, haciendo de visera improvisada. Ni tampoco queda rastro de esos suplementos solares que se aferraban a la montura que pequeñas patitas que no hacían más que atascarse por todas partes.

¿Sabéis quién fue al que se le ocurrió juntar dos inventos como la maleta y las ruedas para crear la primera maleta con ruedas? Yo tampoco pero el fenómeno ha vuelto a darse, esta vez delante de nuestras narices y los elementos fusionados son: las gafas y los imanes.

Para ser justos con los inventores del pasado, hay que aclarar que esto ha sido posible gracias a los nuevos métodos de fabriación de monturas oftálmicas. Éstas en particular se fabrican por inyección usando materiales como el Ultem o el TR-90, que no son otra cosa que materiales plásticos sufiencientemente ligeros y resistentes como para plantearse crear gafas con ellos. Ahora que lo pienso, no veo a Sharon Stone acudiendo a los Oscar con unas gafas de plástico pero bueno, para todo lo demás, sí.

En definitiva, me parece una gran opción. Llevas tus gafas graduadas puestas y tu suplemento magnético en el bolsillo. Que sale el sol, te lo colocas sin necesidad de quitarte las gafas y si se nubla, las vuelves a guardar. Nosotros las vendemos desde que abrimos hace 1 año y medio y los clientes están encantados.

PRECAUCIONES:

Estas gafas funcionan perfectamente con graduaciones bajas y medias pero dejan de ser una opción ideal con graduaciones de más de 4 dioptrías. Esto es debido a que las lentes de alta graduación tienen curvas muy distintas a las de la gafa, lo que fuerza a la montura de vista a adoptar una curva distinta a la original de fabricación. Como consecuencia, el suplemento magnético no se acoplará con esa perfección. En hipermetropías altas, es posible que la lente graduada roce con la lente de sol y el sistema no funcione en absoluto

Nueva vida a tus gafas de sol!

Yo pierdo unas gafas de sol cada tres meses pero algunos sois capaces de conservar vuestras gafas de sol durante años, incluso décadas. De vez en cuando aparece una persona con las gafas de sol Ray-Ban de la mili de su abuelo que parecen estar siempre en un pico de popularidad.

Lo cierto es que las gafas de sol de calidad pueden durar en buen estado muchos años porque los materiales y los sistemas de unión entre las diferentes partes son muy resistentes y mantienen sus propiedades a lo largo de los años. No se puede decir lo mismo de las lentes, la mayoría de las lentes solares no son de vidrio por lo que es casi imposible que se rompan pero tienen cierta propensión a las rayaduras.

Prueba a quitarte tus gafas de sol y mirarlas al trasluz. Apuesto a que encuentras unos cuantos arañazos a modo de cicatrices de guerra. Tal vez encuentres un arañazo de aquella vez que estuviste en Grecia y se te cayeron al suelo mientras admirabas el Partenón o algún picotazo producido con toda probabilidad por alguna roca de la Costa Brava.

Te contaré un secreto: cambiar las lentes de sol sin graduación es sorprendentemente barato. Y digo sorprendentemente porque mis clientes siempre vienen pensando que “igual no merece la pena“ y acaban llevándose una grata sorpresa. El motivo es sencillo: como las lentes no son graduadas no tienen ningún grado de personalización por lo que se pueden fabricar en serie, abaratando mucho el coste de producción. En la foto hay muestras de colores uniformes, degradados, espejados y aún quedaría la categoría de polarizados

Ya que os ponéis a renovar lentes os sugiero que le cambies de look. Si sustituyes una pareja de lentes marrones de tus gafas de sol por unas de color azul espejado no las reconoce ni el que las fabricó. Y si las queréis para un uso más específico, os sugiero las lentes polarizadas, notaréis la diferencia…

Ya sabéis, si no hay presupuesto para gafas nuevas de calidad al menos renovad las lentes de las vuestras. La inversión rondará los 20 € y le daréis una nueva vida a vuestras compañeras de aventuras.

Lunes a Viernes 10:00-14:00 y 17:00-20:00h
Sábados 11:00-14:00h

Calle Gonzalo de Córdoba 20. 28010 Madrid.

© Manolito Gafitas.