Las gafas reticulares no curan la miopía

Las gafas reticulares no curan la miopía

Vaya por delante que no soy de esos profesionales que desprecian los tratamientos alternativos por el mero hecho de no haber pasado por el filtro del Todopoderoso Método Científico. El asunto de las terapias alternativas me resulta fascinante y más aún las que tocan mi ámbito de trabajo, la vista. Si alguna vez encuentro un tratamiento que yo mismo pueda comprobar y justificar os garantizo que lo contaré aquí y lo defenderé por más estrambótico que parezca y por más palos que me pueda llevar de mis colegas ópticos.

No es el caso de las gafas que vengo a presentar hoy aquí.

Esto que ven en la imagen recibe el nombre de «Gafas reticulares»

Se pueden comprar en mercadillos, ferias de medicina natural y algunos cientos de páginas web. Se les atribuye propiedades curativas muy diversas, tantas que de ser cierto sobraríamos todos los ópticos del mundo y la mitad de los oftalmólogos. Hace un año me encontré con estas gafas en un mercadillo de Tenerife y hoy se me ha ocurrido compartir la experiencia con vosotros. La vendedora a pesar de lucir rastas, ropa hipi y un buen número de piercings, utilizaba las herramientas comerciales como el mejor de los vendedores encorbatados del Corte Inglés.

Para no cortarle el rollo a la chica decidí ocultar mi condición de óptico-optometrista y adopté el papel de cliente curioso. La dueña del puesto me invitó a probarme las gafas y me pidió que mirase unas letras bastante lejanas de un comercio de la zona, primero sin gafas y después con ellas. Ciertamente, mi visión mejoraba al ponerme las gafas reticulares y volvía a empeorar al quitármelas. Se lo reconocí al momento y ella lógicamente interpretó este efecto como prueba irrefutable del poder corrector de su producto.

Ya con la fuerza que da el éxito, se despachó a gusto con todos esos que se dedican a poner gafas carísimas a la gente y que sólo pretender perpetuar la miopía de sus clientes para forrarse. Aunque no me dí por aludido, creo que hablaba de mi gremio. Entiendo que para la mayoría de la gente que no conoce en detalle la fisiología del ojo esta mejora instantánea de la agudeza visual les resulte desconcertarte pero para mí y para cualquiera con cierto conocimiento es un engaño evidente.

No te hacen falta gafas para reproducir este efecto

Simplemente tienes que mirar a través de un agujero muy pequeño. Notarás que ves un poco más nítido que si miras sin ningún obstáculo. Esto se debe a que al restringir dramáticamente la zona de visión toda la luz llega a la mácula, la zona más sensible de la retina y la que genera imágenes más precisas, con más detalle. De hecho, los ópticos utilizamos esta prueba diagnóstica distinguir cuándo un déficit de visión se debe a una ametropía y cúando puede estar causada por un patología.

Pero lo que es útil como prueba diagnóstica, es completamente ineficaz como tratamiento. Me temo que por muchas horas que llevemos las gafas reticulares puestas, no lograremos revertir nuestro defecto de visión. Me consta que algunos colegas utilizan herramientas como ésta en sus terapias para hacer ciertos ejercicios y persiguiendo efectos concretos. No me pronuncio sobre la eficacia de estas terapias pero lo que sí puedo decir sin temor a equivocarme es que adquirir este tipo de gafas y ponertelas en los ratos libres no te ayudará a mejorar tu visión.

Por cierto, son de plástico y costaban 40€