OFF TOPIC. NACIMIENTO DE MANOLITO GAFITAS

Aprovechando las vacaciones de Navidad y con vuestro permiso voy a desviarme temporalmente de la línea habitual de este blog en el que intento, por lo general, explicar cuestiones que sé que os interesan como usuarios de gafas y/o lentillas. Y lo sé porque en la óptica cuando un cliente se empieza a sentir cómodo suelen lanzarse a preguntar este tipo de cosas que tienen respuesta sencilla en la mayoría de los casos. Lo que hago en el blog semanalmente es elevar a público mis respuestas habituales, ni más ni menos.

Sin embargo hoy me he animado a contar algo más sobre nosotros porque siendo sincero también son preguntas más que habituales en la Manolito Gafitas, seguramente por lo particular del nombre y por la estética de nuestro local. Así que sin más preámbulos y no sin cierto pudor, me lanzo a detallar nuestra historia.

Óptica Manolito Gafitas tiene dos creadores: Marina Jara, (diseñadora) y Manuel Rusillo (óptico optometrista y autor de este blog). Por mi cabeza siempre había rondado la ilusión de abrir mi propia óptica y durante todo mi recorrido profesional siempre he priorizado el aprendizaje que el sueldo. Eso me llevó a cambiar de trabajo muchas veces, un periplo que me llevó a prestar servicios en Alain Afflelou, Multiópticas, Opticalia y diversas ópticas independientes. También me lancé a probar mi faceta más comercial aceptando representar a una cooperativa de óptica llamada Cione, en el área de lentes. Durante dos años viajé por toda la zona norte de España enseñando mi catálogo y aprendiendo la forma de trabajar de los ópticos y empresarios del sector.

Cuando uno decide hacerse autónomo, comprometer sus ahorros y endeudarse para montar su propio proyecto es inevitable sentir incertidumbre y miedo al fracaso. Y me di cuenta de que eso no iba a desaparecer por mucha experiencia que pudiera acumular y así el proyecto de mi óptica dejó de ser una ilusión y se convirtió en un objetivo. Inicié entonces la búsqueda de local, tarea tan compleja que decido pedir ayuda a la que entonces era una amiga que afortunadamente es diseñadora de profesión. Marina, que así se llama, acabó enganchándose el proyecto y al proyectante, tanto que actualmente es mi socia y mi mujer.

Sumar a Marina al proyecto lo mejoraba un dos mil por ciento pero supuso volver a repensarlo todo, cosa que hicimos en las playas de “El Medano”, Tenerife, y allí nacieron las siguientes líneas maestras:

  • La estética de la óptica: Elegante y acogedora, predominando los materiales nobles como la madera y el hierro.
  • Ubicación. Esto fue lo más sencillo, el horario comercial te obliga a vivir muy cerca del local si quieres tener calidad de vida. Así que lo que teníamos que decidir en realidad es el barrio en el que queríamos vivir y optamos por Chamberí.
  • El producto. Vimos muestrarios y elegimos GAFAS, no marcas. Si el muestrario que nos presentaban era bueno lo comprábamos independientemente de la marca que rezaba en la varilla.
  • Crear la marca desde cero, sin recurrir a franquicias ya establecidas.
  • Precios estables. Sin recurrir a precios “gancho” ni ofertas estacionales.
  • El nombre. Apostamos por Manolito Gafitas y creo que merece una explicación más detallada

Queríamos diferenciarnos de la típica óptica de barrio que lleva el nombre de la calle en la que se ubica o el nombre del óptico que la regenta. Tampoco nos gustaban mucho las palabras creadas con variaciones de palabras como óptica( Opticalia), visión (+ visión) o similares juegos de palabras. Queríamos algo divertido, difícil de ignorar y con acento español. Yo ya había llegado a coquetear con la idea de rescatar el personaje de Elvira Lindo( Manolito Gafotas) , pero cambiando el sentido peyorativo de “gafotas” por uno más amable “gafitas”, desestigmatizando así el uso de las gafas. Y como yo me llamo Manuel, pues todo parecía cuadrar.

Aunque la idea me encantaba, la tenía medio descartada porque temía que la gente no se iba a fiar de confiar sus ojos a alguien que se hacía llamar Manolito Gafitas o que dieran por sentado que somos una óptica dirigida a niños exclusivamente.. Ambas cosas eran potencialmente ruinosas. Afortunadamente Marina rescató la idea y se comprometió a compensar lo naif del nombre con una estética totalmente “tranquilizadora”, cosa que entendí al instante cuando vi el logo diseñado por ella.

El resto de la historia es igual a la de cualquier pareja de emprendedores, crear la empresa, pegarse con los bancos, buscar local, reformarlo, hacer cuentas. muchas cuentas y tomar infinidad de decisiones. El caso es que por fin en Octubre de 2016 logramos abrir las puertas de nuestra propia óptica, Manolito Gafitas, a escasos metros de la plaza de Olavide.

Lunes a Viernes 10:00-14:00 y 17:00-20:00h
Sábados 11:00-14:00h

Calle Gonzalo de Córdoba 20. 28010 Madrid.

© Manolito Gafitas.